Resultado:
0 votos
A. C
22/02/2008 00:00:00
La verdad es que los chicos de Take That necesitan darse una buena juerga, darse un fiestón, celebrar que las cosas les vuelven a marchar bien, muy bien.
Con esa idea y esos nervios se presentaron a la gala de entrega de los Brits, los premios más prestigiosos de la música en Inglaterra. Y ganaron dos. Desbordaban alegría. Tanta que el propio Mark Owen contaba en el cóctel posterior que había dejado a sus nenes en casa del abuelo para poder pasarlo bien con los compañeros de la banda.
Y vaya si lo pasaron bien. Tal fue la fiesta y la borrachera que se cogieron en el Hempel Hotel West London que su compañía discográfica tuvo que pagar 75.000? por la fiesta.
Tal fue la borrachera que se marcharon del hotel extraviando uno de los dos Brits que se les había otorgado horas antes. Suerte que uno de los amigos invitados al convite vio el galardón detrás de un sofá y lo guardó para entregárselo a los chicos al día siguiente, y que todo quedase en una anécdota divertida y una advertencia. Cuando se bebe para celebrar un premio es importante no perderlo.
Resultado:
0 votos