Para muchos el mejor cómic de Batman es el Batman year one que explora el pasado de Bruce Wayne. Hoy se estrena la mejor adaptación al cine, Batman begins
NACHO HERRERO - los40.com - Madrid 17-06-2005 11:54
Todo héroe necesita de una gran tragedia en su pasado y Batman no iba a ser una excepción. Lo que las anteriores cuatro entregas del encapotado y nocturno personaje no nos mostraron, Christopher Nolan lo ha hecho patente en un largometraje que para muchos es la mejor adaptación que se ha hecho de un cómic para la gran pantalla. Desde hoy ya está en todos los cines españoles Batman begins, o lo que es lo mismo, cómo un superhéroe llega a serlo.
El Batmóvil fue creado para la precuela con una potencia capaz de alcanzar los 96 kilómetros en 6 segundos
La saga que había dejado casi 1.300 millones de dólares en taquilla, aún tenía una importante laguna: el pasado del hombre-murciélago
El proyecto estuvo un par de años sin encontrar el director adecuado aunque sonaron nombres como Joel Schumacher, David Fincher o los hermanos Wachowski
Desde que en 1939 Bob Kane crease al hombre murciélago han pasado casi 70 años en los que los aficionados a las dos dimensiones han tenido claro que la maravillosa y futurista ciudad de Gotham siempre estaría a salvo gracias a la protección de un héroe anónimo que lucha para erradicar el mal.
Desde aquella sociedad inmersa en plena II Guerra Mundial hasta la fecha, han sido múltiples las adaptaciones realizadas para el cine (Batman 1989, Batman vuelve 1992, Batman forever 1995 y Batman y Robin 1997), la televisión (The batman 1943, Batman y Robin 1949 o Batman 1966), los dibujos animados (El joven Batman 2000) o el papel desde aquellas primeras viñetas aparecidas en el ejemplar número 27 de Detective Comics (DC).
Emocionantes aventuras le estaban reservadas a un huérfano millonario llamado Bruce Wayne que, con la ayuda ocasional de su mayordomo Alfred y de personajes satélites que fueron apareciendo en torno suyo como su fiel amigo Robin o la moderna versión femenina del héroe Batgirl, era capaz de evitar la destrucción de su ciudad, y por extensión de todo el mundo, por culpa del villano de turno.
Pero la saga que había dejado casi 1.300 millones de dólares en las arcas de sus creadores sólo con la recaudación en taquilla de las películas, aún tenía una importante laguna: había que adentrarse en el pasado del hombre-murciélago para entenderle. Ahí es donde arranca la precuela Batman begins, en la gran tragedia que supone para un niño presenciar el asesinato de sus padres a manos de un atracador.
La pregunta a la que Christopher Nolan tenía que hacer frente era hasta qué punto es capaz de marcar un acontecimiento similar a un joven para que sin ser poseedor de ningún super-poder, canalice todo el rencor, la ira, la rabia, la fuerza, los sentimientos destructivos y el ansia de venganza en la necesidad de ayudar a los más débiles.
Bajo esta premisa arrancaba el proyecto de volver a dar vida a Batman, una vez más, después de 8 años de ausencia, y después de que las últimas películas degradaran la historia y al personaje. El encargo de la productora era claro: había que ser fiel al cómic y al trabajo de hombres como Frank Miller, Neal Adams o Steve Englehart, responsables del dibujo en dos dimensiones.
Desde los estudios Warner, el proyecto llevaba dando vueltas un par de años sin que se encontrara al director adecuado para el largometraje después de barajar nombres como Joel Schumacher, Darren Aronofsky, David Fincher, los hermanos Wachowski, Wolfgang Petersen o hasta el mismo Clint Eastwood.
Finalmente Christopher Nolan se llevó el gato al agua después de haber demostrado su capacidad para entrar en la psique humana en películas como Memento (2000) o Insomnia (2002). Tal vez una de las cosas que más convenciera al joven realizador británico fue poder contar con un guión firmado por David S. Goyer, responsable también de obras como Blade (1998) o El Cuervo (1996).
Sumando ambos ingredientes estaba casi asegurado el carácter "oscuro" del filme. Para cerrar el círculo, Christian Bale se sumaba al proyecto. Un actor capaz de adelgazar casi 30 kgs. para dar vida a un hombre que padece insomnio en la película El maquinista (2004) y de engordar la misma cantidad para conseguir un físico espectacular. Junto a Bale un reparto de escándalo: Michael Caine, Liam Neeson, Katie Holmes, Gary Oldman, Rutger Hauer, Ken Watanabe o Morgan Freeman, entre otros.
Con un presupuesto en torno a 135 millones de dólares arrancaba el rodaje el 2 de marzo del pasado año que se iba a desarrollar casi en su totalidad en Reino Unido, bien en los estudios Shepperton de Surrey en Inglaterra (el mismo donde comenzó Star Wars) o en los bonitos paisajes de Bedfordshire, Essex o la capital londinense. Sin embargo, Batman también rindió visita a la ciudad de Chicago y a Islandia donde se rodaron algunas secuencias de la película.
La filmación se desarrolló dentro de los márgenes de normalidad de una superproducción, si bien una de las anécdotas más repetidas giraba en torno al traje. Bale se quejaba continuamente de que "es oscuro, me hace sudar y da calor y dolor de cabeza". De hecho, el imponente disfraz de héroe estrenaba nuevo diseño y su extremada fragilidad obligó a que dos personas fueran contratadas exclusivamente para trasladar al actor de un sitio a otro del set para que el traje no sufriera ningún desperfecto.
Lo mismo sucedió con el Batmóvil, diseñado exclusivamente para la precuela con una potencia capaz de alcanzar los 96 kilómetros en 6 segundos pero que según palabras del protagonista, no "me dejaron ni arrancarlo". Y es que cuando el 17 de septiembre se echó el cierre a la fase de producción el equipo técnico y el estudio sabía que el resultado era satisfactoria y que habría continuación.
Hasta que podamos ver una nueva entrega del hombre-murciélago, podremos disfrutar del proceso de transformación del anónimo Bruce Wayne, de su periodo de aprendizaje de las técnicas de lucha, de su búsqueda de paz interior, y de cómo ésta sólo llega cuando el bien es capaz de aplastar a la delincuencia que controla su ciudad. Que el mafioso Don Falcone (Tom Wilkinson) y Jonathan El Espantapájaros (Cillian Murphy) se preparan, porque Batman ya está en Gotham.

